Lunes, Abril 21, 2014

Sentencian a homicidas

Las pruebas aportadas por el fiscal fueron contundentes, por lo que el Juez Segundo del Ramo Penal sentenció a Miguel Gómez Ruiz, Manuel, Simón y Daniel Gómez Hernández a 43 años de prisión, así como al pago de la reparación del daño por 362 mil 751 pesos con 20 centavos, al encontrarlos culpables de los delitos de homicidio calificado, en agravio de quienes en vida respondieran a los nombres de Antonio Carrasco Hernández y Artemio Carrasco Morales.

Asimismo, por el delito de privación ilegal de la libertad en pandilla en agravio de Federico Góngora Hernández y asentado en el expediente 98/2011.

El viernes 14 de enero del 2011, el representante social de Escárcega tomó conocimiento del hallazgo de los cuerpos de dos hombres en el ejido El Naranjito, Candelaria.

Los occisos se llamaban Antonio Carrasco Hernández, de 53 años y Artemio Carrasco Morales, de 18 años (padre e hijo), los cuales fallecieron el primero por fractura múltiple de cráneo ocasionada por traumatismo craneoencefálico secundario a objeto contundente y el segundo por shock hipovolémico secundario a disparo de proyectil único de arma de fuego.

El MP, en coordinación con la Policía Ministerial y Servicios Periciales, se abocaron a las investigaciones, las cuales llevaron hacia Miguel Gómez Ruiz, Manuel, Simón y Daniel Gómez Hernández, todos de Chiapas y con domicilio en la ranchería El Naranjito.

Los ahora sentenciados expresaron que Miguel Gómez Ruiz fue representante del ejido, pero debido a que éste se cambió de grupo, los habitantes decidieron sustituirlo del cargo, nombrando en su lugar a Federico Góngora Hernández.

Por ello, Miguel Gómez Ruiz en compañía de sus hijos Simón, Manuel y Daniel, tras la jornada de trabajo, se presentaron en la parcela de Federico Góngora Hernández con la finalidad de convencerlo para que repartiera las tierras restantes del ejido.

Al llegar al lugar encontraron conviviendo a Antonio Carrasco Hernández y Artemio Carrasco Morales; al negarse Góngora Hernández sus peticiones, sostuvieron una discusión y luego se retiraron.

Posteriormente, en un camino los encontraron y uno de los sentenciados sacó de su pantalón una pistola y disparó en contra de Antonio en dos ocasiones. Al ver que Antonio aún se movía, otro de los jóvenes le asestó machetazos en la cabeza.

Su hijo, intentó ayudar al señor, pero al ver el rostro de los rijosos intentó huir, pero recibió dos impactos de bala y falleció.

Estos sujetos se encuentran recluidos en el Centro de Readaptación Social de San Francisco Kobén, cumpliendo su condena, la cual inició el 17 de enero del 2011 y concluye el 17 de enero del 2051.